El señor Vendrell y su programa EUGLIA

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Karlos Tomás

20 Mar

El sr. Vendrell y su programa EUGLIA

Conocí al señor Vendrell justo antes de la pandemia. Me habían hablado muy bien de él y del proyecto en el que trabajaba como neurolingüista en la Fundació Hospital en Mataró, Barcelona.

El día que nos entrevistamos con él, en la Fundación mantuvimos previamente una charla acerca de las lesiones de los accidentes cerebrovasculares y la importancia de la logopedia y las recuperaciones de las diferentes áreas cerebrales.

Le explicamos nuestra historia y, tras examinarme, al finalizar me pasó una hoja de papel en blanco y me dijo que escribiera mi motivo real de recuperación.

Escribí mi motivo principal: QUERÍA SEGUIR SIENDO ESCRITORA.

Después el Sr.Vendrell me explicó la historia de uno de sus mejores amigos que era médico y  que sufrió un derrame cerebral en los años 90. El gran drama de su amigo, entre otros, fue no poder leer lo que recetaba a sus pacientes.

No debió ser nada fácil para este médico superar la adversidad que la vida le estaba marcando en ese milenio donde escondíamos nuestras experiencias y nos cerrábamos a nuestra desventura.

Yo tuve la enorme suerte de encontrar en mi camino con Josep María Vendrell, una institución en la especialidad en la que es experto.

Ha ayudado a muchísimas personas en el aprendizaje, fijación y memorización de la lectura después de accidentes cerebrovasculares, problemas educativos con niños, etc.
Un hombre peculiarmente sabio que después de una larga trayectoria, fundó la plataforma EUGLIA. Esta plataforma de telemedicina, capitaneado por él mismo, crea un programa personal basado en ejercicios de estimulación de las funciones cognitivas.

Estos se basan entre otros: Atención, estado de alerta, memoria de trabajo con imágenes y escenas, letras, sílabas, palabras, textos, lenguaje, fonología, comprensión escrita, expresión escrita, léxico y semántica, lectura, escritura y razonamiento.

Su método es efectivo, exigente y duradero, lo que permite una fijación sólida en el aprendizaje.

En mi caso, empecé con el idioma catalán y luego incorporé el idioma castellano.
Paralelamente al aprendizaje con la plataforma EUGLIA, seguí mi trayectoria autodidacta con la lectura, empezando como empiezan los niños en las escuelas, aunque hoy en día existen numerosos y diversos métodos para consolidar la rapidez y fluidez.

Las plataformas online son excelentes para las personas que han sufrido un accidente cerebrovascular, pero es de suma importancia por no decir imprescindible, la combinación multidisciplinar de tus lesiones para seguir avanzando en tu progreso.

Cuando empecé a trabajar con la plataforma EUGLIA, mi lectura era la de un niño que conoce las palabras, pero le cuesta mucho enlazarlas, probablemente la de un niño de cinco años. Mi gran ventaja era que conocía la teoría y eso era mi guía.

Un ejercicio simple de memorización y fijación de palabras de cinco letras en un tiempo de cinco segundos era una auténtica odisea. Era como pintar un lienzo en blanco con cada palabra. Una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez.

En el sistema se conjugaban letras, sílabas, imágenes, audios y las herramientas que iba aprendiendo de la vida; además de las lecturas infantiles en el idioma catalán, español e inglés.

Mi nueva y pequeñísima zona cerebral de la lectura era estrecha, fina, voluble y frágil. Además, la vista estaba sometida a un gran esfuerzo con los numerosos estímulos que recibía.

Durante esos días combinaba el esfuerzo mental con ejercicios físicos, abrazos, alimentación equilibrada y la tranquilidad de que cada día mejoraba un poco el ejercicio anterior.

Me sentía como una niña de 50 años e intentaba no rendirme, aunque no siempre lo conseguía y mi equipo de apoyo incondicional me animaba.
Tenía trucos que usaba como usa un mago en su chistera.

Cuando estaba muy agotada memorizaba palabras con un ojo medio abierto  y otro cerrado hasta que se fijaban en mi mente de manera visual, como un logotipo.

Mi lectura, al igual que la consolidación de las letras era tortuosamente lenta. Estaba obsesionada con la letra PE. Me costó meses escribirla en numerosos cuadernos, reseñando e incluso usando un punzón con la PE dibujada hasta desgastarla. También me costó pa TE y la Y e la I latina.

Se que parece extraño de comprender si no lo has vivido o has tenido cerca un ser querido o has padecido una lesión cerebral.

Ahora cuando miro hacia atrás y voy comprendiendo, tomando conciencia y asimilando el trayecto recorrido, puedo decir que comenzar a leer desde una zona cerebral que se ha borrado totalmente y sigue lesionada, es complicado pero posible.

Hay que ser tenaz con la conciencia y trabajarla bien y eso lo logré en parte, gracias a la repetición y el conocimiento de la plataforma EUGLIA y al Sr. Josep María Vencrell.
Por ello le doy las gracias y ánimo a las personas para que sigan trabajando en sus propósitos con la lectura y alineación visual.

Ojalá haya podido aportar un poco de luz en tu rehabilitación. No estás solo. Estaré aquí para ayudarte.